Dark Nights: Death Metal #2 (Historia Completa)


La historia de Dark Nights: Death Metal #2 arranca sumergiéndonos en un mundo retorcido, oscuro y completamente irreconocible, una realidad que ha sido alterada hasta sus cimientos y corrompida por fuerzas cósmicas de pura maldad. Lo que alguna vez fue el brillante, próspero y esperanzador universo de DC Comics, ahora ha sido moldeado a imagen y semejanza de la oscuridad más absoluta. Nos encontramos en los alrededores de lo que antes solía ser la emblemática ciudad de Washington, D.C., un territorio devastado que ahora es conocido simplemente como el "Hellscape" o paisaje infernal. Este entorno desolador y plagado de horrores es un reflejo directo de cómo la poderosa diosa creadora llamada Perpetua reorganizó el mundo entero para entregárselo en bandeja de plata al Batman Que Ríe, convirtiendo la Tierra en un inmenso campo de pesadillas.

En medio de este mundo dominado por monstruos, cielos teñidos de sangre y versiones perversas del Caballero Oscuro que patrullan cada rincón, un pequeño y desesperado grupo de resistencia liderado por Wonder Woman (Diana de Themyscira), junto a Swamp Thing (La Cosa del Pantano) y el velocista Wally West, avanza en una misión de vital importancia. Diana, al observar el incalculable nivel de destrucción y profanación del planeta, confiesa que estaba genuinamente preocupada de que los lugares históricos y sagrados hubieran desaparecido para siempre tras la drástica reestructuración de la realidad a manos de Perpetua. 

Sin embargo, tras un largo viaje, llegan a un santuario oculto que milagrosamente ha logrado sobrevivir a la purga: el Cementerio Valhalla, un sitio también conocido como la Cripta de los Héroes. Este lugar no es un simple cementerio, sino un secreto sagrado y extremadamente antiguo. Se ha mantenido en pie y oculto a los ojos del enemigo porque está protegido por una intrincada y poderosa combinación de magia, ciencia avanzada y la fuerza inquebrantable de la verdad. Es el lugar de descanso final para los amigos y héroes caídos en batallas anteriores, celosamente custodiado por un sistema de rotación de guardianes de la vieja guardia, héroes en los que se puede confiar ciegamente.


Al adentrarse en la oscuridad y el silencio de la Cripta de los Héroes, Wonder Woman, Swamp Thing y Wally West son recibidos con una justificada hostilidad inicial por parte de las fuerzas que protegen el recinto subterráneo. Alguien desde las sombras les exige retroceder inmediatamente y les pide la contraseña de acceso, a lo que los recién llegados responden mencionando a "Ma Hunkel", la legendaria y respetada guardiana del primer cuartel general de la histórica Sociedad de la Justicia de América. 

Al reconocer la santidad y veracidad de la respuesta, los misteriosos guardianes salen de las sombras y se revelan. La tensión palpable se transforma instantáneamente en un alivio emotivo y genuino. Quienes vigilan las tumbas no son otros que los legendarios miembros fundadores de la Sociedad de la Justicia: Alan Scott, el primer Linterna Verde, y Jay Garrick, el primer Flash. El reencuentro entre estas distintas generaciones de héroes es profundamente conmovedor en medio de tanta desgracia. Swamp Thing se alegra enormemente al ver a Alan, expresando el alivio de encontrar caras amigas, mientras que Jay le asegura a Wally West, con una sonrisa paternal, que jamás volvería a olvidarlo, sanando así viejas heridas del multiverso. 


La esperanza parece reavivarse por un instante en medio del apocalipsis, pero el deber llama. Alan Scott se dirige a Diana para preguntarle con suma urgencia sobre el estado real del mundo exterior, cuestionando si todavía existe alguna posibilidad táctica o mágica de recuperar el universo que les ha sido arrebatado.

Diana, con un tono lleno de determinación, le explica a Alan que precisamente por eso están allí, pero que su objetivo principal en ese cementerio escondido es encontrar a otro aliado clave para la inminente guerra: Batman, el mismísimo Bruce Wayne. Alan les confirma que, en efecto, Bruce se encuentra allí resguardado, pero les advierte severamente que el Caballero Oscuro ha pedido explícitamente no ser molestado bajo ninguna circunstancia, ya que está completamente absorto en una tarea lúgubre, secreta y perturbadora: está reclutando a su propio ejército.

Cuando Wonder Woman finalmente desciende a los niveles más bajos y localiza a Batman en las profundidades de la cripta, se da cuenta de la escabrosa magnitud de lo que su amigo está haciendo. Utilizando el oscuro poder necromántico de un anillo de los Linternas Negras, Bruce Wayne está resucitando a héroes y figuras históricas que ya habían fallecido, levantándolos de sus tumbas para formar una fuerza de choque inagotable y letal que no teme a la muerte. Ya ha reclutado exitosamente a figuras formidables como el rudo pistolero Jonah Hex y la manifestación del patriotismo, el Tío Sam. 

El pragmatismo oscuro y la mentalidad militar de Batman están en su punto más extremo; su visión del conflicto es sombría, cínica y estrictamente táctica. Él cree fervientemente que la única forma de enfrentar esta pesadilla sin fin es tomando por la fuerza el "Castillo del Murciélago" en un ataque rápido y letal, forjando un enclave fortificado en la oscuridad, y salvando únicamente a quienes puedan de manera realista, sin falsas esperanzas de redención cósmica. Diana, horrorizada por esta visión tan reduccionista y conformista, le recrimina que ese es un objetivo demasiado pequeño e indigno de ellos. A esto, Bruce responde fríamente que se trata de salvar a quienes puedan en un planeta que inevitablemente permanecerá escondido en las sombras.

La discusión entre estos dos pilares fundamentales de la Liga de la Justicia escala rápidamente, mostrando sus filosofías opuestas. Bruce argumenta desde el profundo trauma de sus errores y fracasos recientes. Le recuerda a Diana con amargura la última vez que intentaron ir tras la energía primigenia del Metal Décimo y la Forja de los Mundos para combatir la invasión inicial de Barbatos, cuando creyeron ingenuamente que alcanzar el nivel más alto del poder cósmico salvaría toda la creación. 


Batman confiesa que, en lugar de arreglar las cosas como planeaban, ese esfuerzo desesperado y masivo resultó en el mayor cataclismo de todos: la ruptura irreversible del Muro de la Fuente. Al quebrar ese límite cósmico fundamental, liberaron accidentalmente a la amenaza más antigua, calculadora y destructiva que el universo ha conocido en toda su historia: la villana Perpetua. Ahora, esta entidad divina, con la invaluable ayuda estratégica de Lex Luthor, se ha vuelto cien veces más poderosa que cualquier encarnación pasada de Barbatos, asimilando, manipulando o destruyendo absolutamente todo a su paso. Bruce insiste con vehemencia en que, esta vez, necesita mantener los pies firmes en la tierra y luchar una guerra de trincheras tradicional, asumiendo su rol como un guerrero en las sombras y dejando de aspirar a milagros cósmicos inalcanzables.

Pero Diana, la embajadora de la paz y la guerrera de la luz, se niega categóricamente a aceptar esta derrota ideológica e inaceptable. Ella, que siempre ha representado la verdad y la fe inquebrantable en un futuro mejor, presenta una contrapropuesta asombrosamente audaz y revolucionaria. Argumenta con pasión que si logran unir todas sus fuerzas restantes y logran apoderarse de la llamada "Energía de Crisis", podrían utilizar esa inconmensurable fuente de poder no solo para sobrevivir escondidos en un rincón lúgubre, sino para lograr el milagro definitivo: salvar todas y cada una de las Tierras del Multiverso, incluso aquellas que ya han sido consumidas o han caído en la locura. Su objetivo máximo no es restaurar lo viejo, sino crear algo completamente nuevo, un multiverso hermoso, brillante e infinito.

Mientras este tenso debate ético y estratégico se desarrolla, interviene de manera inesperada una profunda alegoría planteada por Swamp Thing sobre la naturaleza de la evolución y las plantas. El avatar del Verde recuerda con nostalgia sus antiguos estudios sobre la flora extinta en sus tiempos como humano. Habla en especial de una planta prehistórica llamada Gilboa, un espécimen fascinante que crecía mucho más alto que cualquier árbol moderno conocido, dominando el ecosistema primigenio.

Aunque la historia demostró que, eventualmente, otras plantas más pequeñas crecían debajo y terminaban estrangulándola hasta extinguirla, su increíble altura fue absolutamente vital para acelerar la transformación de toda la atmósfera del planeta Tierra, permitiendo la vida posterior. Swamp Thing le sugiere a Batman, de una manera bastante rústica y salpicada de palabrotas inesperadas, que abandone su pesimismo y aprenda a ser como esa planta gigante: le dice que apunte alto y actúe a gran escala para cambiar drásticamente todo el entorno, en lugar de conformarse con esconderse en la miseria del subsuelo.

Respaldada por este inusual pero certero consejo, Diana finalmente detalla los pormenores de su gigantesca estrategia. Su plan es meticuloso y altamente peligroso: mientras Wally West se mantiene resguardado y escondido en un lugar seguro para proteger la energía cósmica que alberga, el resto del equipo armado viajará a la infernal fortaleza prisión de Nueva Apokolips para llevar a cabo una misión de extracción y rescatar a sus amigos cautivos.

Una vez logrado esto, la siguiente fase implica viajar directamente hacia los confines más aterradores del Multiverso Sombrío para infiltrarse en las recreaciones de las "Crisis" originales. Allí, su misión será robar la inmensa cantidad de energía de Crisis que actualmente está siendo canalizada de manera constante hacia Perpetua para mantenerla en el poder. Esa inmensa energía robada será entregada de inmediato a Wally West. Gracias a los abrumadores poderes residuales del Doctor Manhattan que residen dentro del velocista, Wally utilizará esa inyección masiva de poder para destruir a Perpetua de una vez por todas y, acto seguido, reiniciar por completo la historia, la materia y la estructura del universo.

Batman, al escuchar con detenimiento la magnitud épica y suicida de este plan, empieza a darse cuenta de que, en el fondo, no tienen otra salida viable. La repentina e inesperada llegada de Barry Allen solidifica y sella la alianza entre los héroes. Barry irrumpe en la escena a súper velocidad, reuniéndose de inmediato con Wally y Jay en un espectacular y muy emotivo "Abrazo Triple-Flash", uniendo a las distintas generaciones de velocistas.


Con rostro cansado, Barry les informa que le queda muy poca energía en su conexión con la Fuerza de la Velocidad, ya que casi la agotó por completo intentando en vano viajar hacia atrás en el tiempo para arreglar la catástrofe desde su origen. Al confirmar dolorosamente que no hay forma alguna de escapar del presente desolador mediante alteraciones temporales, todo el equipo llega a la conclusión irrefutable de que la única y verdadera opción es apostar todas sus fichas a la descabellada propuesta de Diana: ir a Nueva Apokolips, liberar a los demás héroes de sus cadenas y arrebatarle el poder definitivo a la oscuridad.

Mientras los héroes forjan su desesperada alianza y trazan su curso de acción, un horror cósmico sin ningún tipo de precedentes se está gestando en las siniestras y repulsivas instalaciones del "Castillo del Murciélago". Allí, los sirvientes incondicionales del mal están llevando a cabo un experimento científico y arcano aberrante que amenaza con alterar para siempre el delicado equilibrio de todo el Multiverso. Tras la sangrienta muerte física del temible Batman Que Ríe a manos de Wonder Woman, sus leales lacayos proceden a activar un plan de contingencia maestro. Entre estos siniestros seguidores se encuentra una versión cibernética y retorcida de su viejo mayordomo llamada Alfrood, un Batman de una realidad alternativa convertido en hechicero oscuro llamado Bat-Mago, y un aterrador Batman fusionado con el ADN de un dinosaurio robótico conocido como B-Rex.

El nuevo cuerpo anfitrión que estos monstruos han preparado con macabro cuidado para albergar el cerebro rescatado del Batman Que Ríe es de un valor incalculable. No se trata de un simple cadáver, sino del cuerpo de un Bruce Wayne alternativo cuya forma no está hecha de carne y hueso material, sino de energía pura, fría y azul: se trata de un Batman que logró obtener los poderes casi omnipotentes y la perspectiva cuántica del mismísimo Doctor Manhattan. Con precisión quirúrgica y cánticos arcanos, el Bat-Mago y B-Rex proceden a realizar el blasfemo trasplante cerebral. 


Su esperanza es que este nuevo y divino cuerpo energético asimile y absorba por completo la consciencia fracturada y psicópata del villano, transformándolo instantáneamente en un ser de un poder prácticamente ilimitado y a escala multiversal. El impío experimento resulta ser un éxito rotundo y absoluto. El villano despierta lentamente de su letargo, y aunque en un primer y engañoso momento parece un ser vegetativo, confundido, inofensivo y de piel azul, en cuestión de segundos recobra su retorcida consciencia y su característica crueldad malévola.

Sin embargo, en ese preciso instante de triunfo, la diosa suprema Perpetua contacta de manera telepática a su teórico subordinado. Con su percepción divina, ella intuye vagamente que una alteración masiva de energía está sucediendo en la Tierra. Perpetua le advierte a su siervo con tono imperioso que existen presencias supremas, los insondables y misteriosos seres cósmicos que la crearon, que podrían intervenir drásticamente si llegan a detectar anomalías o picos de poder excesivos en este universo. 

Perpetua le exige sumisión y le relata el terrible juicio y aniquilación que caería sobre ambos si estos seres supremos decidieran intervenir en sus planes de conquista. Con una astucia maquiavélica y una mente ahora expandida a infinitas posibilidades, el recién renacido villano logra bloquear sus pensamientos y oculta su nueva y vasta omnipotencia ante la diosa. Le asegura a su reina, con mentiras perfectas, que todo está bajo control, exactamente como debería estar, y jura que él sigue siendo su fiel e inferior caballero.


Pero la fachada dura muy poco. En cuanto Perpetua da por terminada y corta la comunicación telepática, el villano se burla de ella y revela a sus súbditos sus verdaderas y grandiosas intenciones. Ha trascendido su antigua forma; al darse cuenta de que su nuevo poder cósmico supera todos los límites imaginables e incomprensibles, rechaza su antiguo nombre y adopta una nueva y aterradora identidad acorde a su estatus de dios oscuro: se bautiza a sí mismo como "El Caballero Más Oscuro" (The Darkest Knight).

Él ya no desea servir, ahora planea manipular los eventos para usurpar violentamente el trono de Perpetua y crear su propio multiverso de horrores absolutos, prometiendo usar su energía para esculpir y construir nada menos que 52 planetas de pura e interminable pesadilla. Para ayudarle en la administración y ejecución de esta nueva y tétrica empresa, toma bajo su oscura ala a un joven sumamente sádico, brillante e impredecible, al que le promete forjarle una corona y otorgarle un papel fundamental como príncipe en su nuevo orden mundial: este temible niño es el letal Robin King.


Mientras la máxima encarnación del mal consolida su poder en las sombras, de vuelta con las fuerzas de la luz, el equipo integrado por Wonder Woman, Batman y sus demás aliados se preparan física y mentalmente para iniciar su incursión suicida. Siguiendo las coordenadas tácticas, se dirigen hacia los peligrosos y desolados desiertos de Arkham, buscando desesperadamente las compuertas ocultas de un búnker secreto que fue meticulosamente construido por Batman justo después de la traumática conclusión de su última gran batalla contra Barbatos. Según los registros, este búnker alberga tecnología experimental y máquinas de guerra diseñadas en secreto por el genio e inestable Mestre de los Juguetes (Toymaster). Estas maravillas de la ingeniería fueron creadas específicamente para ser desplegadas en caso de que ocurriera otra eventual incursión enemiga a escala global.

Al abrir las pesadas puertas del búnker, los héroes confían en encontrar un vehículo de infiltración avanzado que les permita viajar y acceder a los recovecos de Nueva Apokolips de forma sutil, encubierta y sin ser detectados por las defensas planetarias. Sin embargo, la realidad de lo que el Toymaster construyó los deja boquiabiertos: se topan con algo completamente distinto a lo que esperaban, una creación colosal que dista muchísimo de ser sigilosa o discreta. Ante ellos se erige un inmenso y glorioso súper-robot ensamblable y gigante, majestuosamente diseñado con la temática visual y los emblemas de los miembros de la Liga de la Justicia.


A pesar de lo absurdo, extravagante y extremadamente llamativo de utilizar una máquina de guerra tan gigantesca para una misión de "infiltración", Batman, habiendo aceptado finalmente y abrazado la naturaleza épica, ruidosa y audaz del plan propuesto por Diana, decide que ya no habrá más tiempo para sutilezas ni operaciones en las sombras. Con una inusual chispa de convicción, afirma ante su equipo que esta no es una pelea normal, no es un juego de espías y ciertamente no es una guerra de trincheras tradicional de esconderse en el barro. 


En lugar de tratar de pasar desapercibidos y buscar desesperadamente una ruta de escape sigilosa, toman la heroica decisión de encender los motores, embestir directamente y a plena potencia contra las puertas del centro de mando enemigo. Su lógica ahora es de pura intimidación y esperanza: quieren que las hordas de villanos los vean venir desde el horizonte. Quieren que toda la oscuridad sepa que los defensores de la Tierra no solo han regresado, sino que son más grandes, más ruidosos, más fuertes y más imparables que cualquier cosa que hayan visto o imaginado antes.

Con el estruendo de los colosales motores del gigantesco robot resonando por el páramo, y con la llama de la esperanza ardiendo más brillante que nunca en sus corazones, los valientes defensores del Multiverso se lanzan de frente y sin dudarlo al combate total. 

Conducen su inmensa y colorida máquina de guerra directa e inexorablemente hacia el mismísimo corazón de la oscuridad absoluta, listos para derribar las puertas del infierno, rescatar a sus aliados caídos y desatar con toda su furia la "Anti-Crisis" final que podría ser la única salvación para preservar toda la existencia.


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