La línea Absolute de DC Comics continúa reescribiendo de manera drástica las bases de sus personajes más icónicos. En las páginas de Absolute Batman #15, la historia toma un rumbo cargado de terror corporal y conspiración histórica al revelar la verdadera naturaleza de Jack Grimm V, la encarnación del Joker en este universo. Lejos de ser un simple criminal surgido del azar, las investigaciones de Alfred Pennyworth sacan a la luz que el hombre más rico de la Tierra oculta un origen profundamente siniestro.
La fachada del imperio de la "Casa de la Risa"
La historia de la familia Grimm dio inicio en 1888 con Joseph Grimm I, un joven huérfano que realizaba espectáculos de comedia en las calles de Gótica. Actuando estratégicamente frente a consultorios dentales, aprovechó el invento del óxido nitroso —conocido como el gas de la risa— para liberarlo disimuladamente entre los espectadores. Este químico forzaba carcajadas incontrolables en el público, garantizando generosas propinas, aunque escondía un desenlace macabro: las víctimas fallecían poco tiempo después con una expresión facial totalmente deformada.
Gracias a este lucrativo y sangriento método, Joseph construyó el teatro la "Casa de la Risa" y amasó una fortuna colosal. El éxito lo llevó a relacionarse con la élite económica mundial, aunque con una regla innegociable: jamás permitió que se tomara una fotografía clara de su rostro.
Con el paso de los años, el conglomerado comercial continuó expandiéndose mediante supuestos herederos. En 1938, Jack Jr. invirtió en los comienzos de la televisión y en la creación de orfanatos. Hacia 1960, Jack III fundó las primeras redes de cable dedicadas a la comedia infantil, mientras que décadas más tarde Jack IV posicionó a la compañía en el floreciente mercado de los videojuegos. La línea sucesoria culmina en el presente con Jack Grimm V, el trillonario que domina la tecnología global, desde las plataformas digitales hasta los procesadores y microchips de última generación.
Un siglo de conspiraciones y el verdadero origen de Jack Grimm
Detrás de este imperio del entretenimiento y la tecnología, Alfred descubre una red de violencia que abarca los últimos cien años. La corporación financió en secreto proyectos de destrucción masiva, incluyendo la bomba atómica y el desarrollo de armas biológicas. Además, periodistas, políticos y competidores que intentaron investigar los negocios de la familia sufrieron accidentes fatales o desaparecieron sin dejar rastro alguno.
Sin embargo, el hallazgo más escalofriante de la investigación radica en la propia identidad de la dinastía. Al notar que nunca existieron registros claros de los traspasos generacionales, Alfred concluye que la familia Grimm jamás existió. No hay hijos ni nietos en esta historia; se trata del mismo ser que ha sobrevivido a lo largo de los siglos adoptando diferentes identidades.
Para mantener su apariencia y vitalidad eterna, la criatura utiliza sus numerosas islas privadas —territorios remotos e indocumentados— como cotos de cacería donde abandona a niños, ancianos y rivales para cazarlos y devorarlos.
Al desembarcar en Gótica y adentrarse en la caverna subterránea oculta bajo su mansión, Jack Grimm V se reafirma como el reflejo oscuro de Bruce Wayne: un multimillonario con recursos ilimitados, pero con una naturaleza inhumana que convierte esta versión de Absolute Batman en un relato de puro terror.
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